sábado, 12 de enero de 2013

Cosas que siento a menudo

Tal vez usara más twitter si tuviera 3G.

Tal vez escuchara más música de todo tipo si tuviera Ipod.

Tal vez estaría menos limitada si tuviera wi-fi en casa.

Tal vez me enfermaría menos si limpiara más mi pieza.

Tal vez discutiría menos con mi madre si cumpliera con todas mis labores en casa.

Tal vez leyera más sin tecnología.

Tal vez si comiera menos chocolate me quejaría menos.

Tal vez si estudiara más tendría mayores recompensas. No me sentiría mal al comprar ropa, o cosas antes nombradas.

Tal vez si cumpliera más expectativas, tendría menos auto-limitaciones y no me sentiría como un bulto.


domingo, 6 de enero de 2013

La Flor

Me miré en el espejo y vi una mujer bella. 
No entendí y seguí con mis asuntos: lavarse los dientes y dar un poco de color a los labios.
A medida que realizaba las acciones sin mucha ciencia, la mujer del espejo lo hacía con gracia y esplendor, como si fuese una flor naciente, y por sobre todo, que sabía lo que hacía con seguridad.
Yo la miré, y no entendí. 

Y no entiendo por qué no calzo con ella. Soy bella pero no me siento así, ni lo reflejo; vivo día a día hacia mis adentros (sin fijarme como soy por fuera), entonces cuando logro ver como luzco por fuera, se produce un roce y no me reconozco.
A decir verdad, me gustaría sentirme como la mujer del espejo por dentro y por fuera, porque por dentro, siento como si las flores estuvieran tapadas por una enredadera.

Oídos Sensibles

Puedo parecerles incoherente pero yo no suelo escuchar música; no suelo ponerme audífonos y escuchar alguna canción del celular, Ipod (que no tengo), etc. La música que escucho es más bien del ambiente o la que escuchan los demás en el momento, porque cuando me pongo a escuchar algún tipo de música que me guste y quiera, como que me mareo.

En mi mente, todas las notas de las canciones que escucho, quedan suspendidas, dando vueltas, entremezclándose las diferentes melodías a la vez, y mis oídos exigen silencio mientras sangran psicológicamente. Pero esta cualidad que tengo de que las melodías queden dando vueltas en mente, es la que me permite aprender rápidamente una canción.

Yo vivo la música de una manera distinta a la que todos lo hacen, en general. Yo escucho nota por nota, instrumento por instrumento, motivo por motivo; de hecho me cuesta centrarme en las letras de las canciones populares, ya que me centro en la melodía y un poco el ritmo (debe ser por eso que me gusta la "música clásica"). Todos asocian a la música con la pasión... yo generalmente la asocio con la inteligencia, y también con los sentimientos pero de una manera muy encerrada dentro de cada ser; no tanto en lo colectivo de las personas.

No se si decir neuronas muy sensibles (sumándole otros factores) u oídos muy sensibles, pero tampoco me gustan los sonidos fuertes; me duelen.

martes, 18 de diciembre de 2012

Título Inútil

Las últimas semanas me he sentido fuera de lugar. Primero estaba disfrutando del "hacer nada" de las vacaciones, luego me puse triste por un par de decepciones y discusiones con mi madre pero que superé, y ahora me siento un poco desesperada... como decepcionada de mi misma.. no se, un montón de cosas. Hago catarsis con lo más mínimo, y por eso el último y actual incidente se me hace tan difícil. No puedo arreglarlo por mi misma; debo volver a enfrentar a la misteriosa silueta de mi madre... y sus respectivas consideraciones. Un tira y afloja continúo entre la felicidad y la tristeza, entre la rebeldía y la tranquilidad, y también entre el positivismo y la negatividad.

Bajo estos sentimientos, voy y vengo, pero esté en mi casa o con mi pololo o con mis amigos, a ratos me siento fuera de lugar. Es como si me sintiera sola y busco compañía, pero cuando estoy en compañía quiero volver a mi rincón...

Anoche soñé algo, y en alguna parte el experto me decía "eso te pasa por mentir tanto". Y me pregunto "¿tanto he mentido?"... no... yo no he hecho nada malo. I'm not a lier... tal vez me descarrié un poco, pero como decía...

Hay que sumarle la credulidad del fin del mundo. Tampoco entiendo muy bien la navidad. Todo me parece extraño, las tradiciones son complejas y simples ocurrencias.

Sea cual sea el punto de vista, a ratos me siento insignificante; que todas las cosas importantes son un vacío, y que en eso nos convertiremos, aunque es difícil imaginárselo cuando miras por la ventana hacia afuera, y ves un montón de edificios, protocolos y preocupaciones propios de una sociedad compleja. Como si el amor no fuese nada; solo un resultado de la evolución del cerebro, otro conjunto de átomos organizados.... y después lloro, porque a mi realmente me importa eso.

Me siento fuera de lugar, y ni siquiera tengo un poco de entusiasmo para hacer las cosas que habitualmente me agradan. Me desintegré. Pero de todos modos, puedo hablar, reír, quedar con alguien en algún lugar, en fin. Tampoco tengo ganas de comer. Como que lo hago automáticamente y solo en unos pequeños instantes me siento bien, pero el resto del tiempo es solo una sensación de incomodidad y de estar fuera de lugar. En mi casa me siento sola, y afuera también...

Me impresiona como estoy de involucrada con mi amor; dependo de él. Él me sostiene, él me escucha, él me ayuda, me anima, me comprende... y tengo miedo de estropearlo. Él solía ser el que tenía depresiones y ahora yo me siento en una. Me digo "no es tan grave, estoy exagerando", pero no me siento como la "yo normal" que afrenta las cosas de tal manera y dice tales cosas. Soy un gusano.

Ni siquiera tenía entusiasmo de abrir blog, lo dijé, pero no me quedó más opción que escribir.

viernes, 7 de diciembre de 2012